Café de mediodia

De niña a Victoria le encanata un montón escuchar las conversaciones ajenas. Tenía una necesidad clara y nítida de comprender lo que le pasaba al otro a través de cuentos de pasillo o por el boca a boca. Ella comprendió muy rápidapidamente, a los ocho años, que la información tenía un valor incalculable, y la asimetría de información la pagaba quien no la tenía. Lo descubrió cuando encontró que su hermanito Daniel Antonio de 20 años realmente no era hijo de su papá. ¿Cómo lo supo? ¡Fácil! Encontró las cartas que su madre le escribía a un tal Felipe Alberto. Las leyó todas, pero unas databan de fechas muy recientes. Allí se dio cuenta que alguien era su medio hermano. Ella lo comentó en la cena esa misma noche, y resultó en el divorcio de sus padres.
De adolescente fue más fácil acceder a la información; abrirse una cuenta en Facebook o Instagram era gratis y no representaba ningún tipo de peligro para poder hacer su “búsqueda exhaustiva de hechos” cómo ella la llamaba. Sabía dónde y a qué hora estaban las personas que ella, en ese momento, quisiera “investigar”. Sobretodo su novio y mejor amiga,padres y hermanos. Un día su madre estaba muy preocupada porque  Nandito, su esposo, no llegaba a casa y ya era muy tarde. La mamá le preguntó a Vicky si la podía  ayudar ya que su esposo tenía problemas cardiácos y temía por su vida. La verdad fue que Nandito, su padrasto, estaba teniendo una aventura con su primo. Fue devastador para su madre. No podía creer que su marido, y su sangre lo hubiesen engañado de esa forma. Fue duro ver a su mamá meses deprimida por ese hecho ¿Que cómo hizo para encontrar esa información? ¡Simple! Llamó al trabajo de su padrasto, preguntó si estaba allí, y le informaron que a las 6pm salió de la oficina porque tenía un cita de negocios en el restaurante Chez Gaston. Les escribió por Facebook a ver si tenían una reservación, y resulta que se había acabado hace 45 minutos. Frunció el ceño, ya que el restaurante quedaba muy cerca. Luego, por casualidad observó que su primo Juancho había subido una foto frente al restaurant Chez Gaston. Para ella las casualidades… simplemente no existían. localizó todos los moteles de la zona y la tercera fue la vencida. Nandito era el pasivo de ese momento.
Con la adultez llegó un poco la malicia. Ya no eran hechos. También existía la asunción de hechos. Es decir, ya ella podía y quería predecir el por qué de ciertas actitudes de los demás. Entonces a veces parecía casi que un accionar místico lo de ella. Una vez sintió que su nocio la estaba engañando y le dió un brebaje bien conocido por los llanos de su país, y bueno si, enjuagó su vagina y esa agua se la dió de comer y beber a él. Es una especie de amarre para que el hombre no se le vaya. No se sabe si funcionó o no porque de que la ha engañado la ha engañado, pero ella termina por perdonarlo.
En otras ocasiones, es un poco menos metafísica y es más práctica y decide que le prende el GPS del celular a “su hombre” para seguirlo, y ella montadita en su bus llega a los lugares donde él está.
Todo iba bien hasta que vio a su mejor amiga cerca de donde su marido se encontraba ese día: se sintió iluminada y llena de odio. Todo parecía encajar a la perfección: ellos dos estaban juntos.
Tramo el siguiente paso con precisión de cirujano pero sin darle bola a los detalles. Ella no se dió cuenta que cerca del trabajo de él,  se había mudado  su amiga hace solo unos pocos días. Pero ella no se había enterado porque hace muchos días que no se conectaba en Facebook por andar investigando a su novio.
En fin, los citó en una cabaña diciendo que tenía algo que decirles en horarios diferentes porque separa y vencerás. A ella la golpeó hasta dejarla morada y a él…a él lo drogó y le hizo millones de torturas.
¿Si se enteró que había golpeado casi hasta la muerte a su mejor amiga equivocadamente? Obviamente, tuvo que mudarse de país. Y aprender un nuevo idioma. También dejó de usar todas la redes sociales. No podía ponerse en una posición vulnerable donde la pudiesen encontrar. Con respecto a su novio, al final, disfrutómucho haciendole todas esas torturas. No supo más de él.
Escrito en mi grupo de escritura EscribeConmigo

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