Café de mediodia

De niña a Victoria le encanata un montón escuchar las conversaciones ajenas. Tenía una necesidad clara y nítida de comprender lo que le pasaba al otro a través de cuentos de pasillo o por el boca a boca. Ella comprendió muy rápidapidamente, a los ocho años, que la información tenía un valor incalculable, y laSigue leyendo «Café de mediodia»

Tengo ganas de mi-arte

No tenía cabeza para nada más. Desde que el profesor de arte nos indicó que para la próxima clase debíamos entregar nuestro proyecto final, sólo en eso podía pensar; era mi obra maestra. Lo empecé a diseñar desde que el profe nos informó que lo debíamos de entregar al final de la cursada, cito textualmenteSigue leyendo «Tengo ganas de mi-arte»