Café de mediodia

De niña a Victoria le encanata un montón escuchar las conversaciones ajenas. Tenía una necesidad clara y nítida de comprender lo que le pasaba al otro a través de cuentos de pasillo o por el boca a boca. Ella comprendió muy rápidapidamente, a los ocho años, que la información tenía un valor incalculable, y laSigue leyendo «Café de mediodia»