Dividido entre 1

Cuando ella tuvo conciencia, ya eran las seis de la tarde y el cielo ya estaba oscuro adornado con la acostumbrada neblina. Su mejor amiga le llamó para invitarla a una fiesta que le encantaría, y como su dinámica era siempre muy tranquila ella aceptó sin mucho problema. Quedaron en encontrarse todos en el parqueSigue leyendo «Dividido entre 1»